miércoles, 25 de septiembre de 2013

LAS CUATRO REGLAS DEL MÉTODO: DESCARTES

LAS CUATRO REGLAS DEL MÉTODO: DESCARTES

En el siglo XVII se abren nuevos horizontes en el saber humano. Esto que culminará con la enciclopedia un siglo más tarde es un período que no pasará desapercibido para el futuro.
La ciencia no es únicamente un conocimiento teórico de las causas, se presenta como una oportunidad de crecimiento humano. Este conocimiento útil se erige con la certeza racional y evidente que le da solidez a sus propios planteamientos. Es el siglo de la física, las matemáticas, la geometría y las ciencias que no dependen de lo subjetivo.

EL MÉTODO CARTESIANO
Descartes propone un método que ha de ser matemático y universal, sea cual sea su aplicación o campo del saber a que se refiera. La definición de lo que él entiende por método la podemos encontrar en la Regla IV de su obra "Regulae ad directionem ingenii":
"Así pues, entiendo por método reglas ciertas y fáciles, mediante las cuales el que las observe exactamente no tomará nunca nada falso por verdadero, y, no empleando inútilmente ningún esfuerzo de la mente, sino aumentando siempre gradualmente su ciencia, llegará al conocimiento verdadero de todo aquello de que es capaz.»
("Reglas para la dirección del espíritu". Alianza editorial, Madrid 1989, pg. 79 )

La primera ventaja que nos proporciona el método es evitar el error. Pero, además de proporcionarnos un conjunto de reglas o procedimientos para deducir lo que ya conocemos, puede aplicarse a cualquier nuevo campo del saber. El método permitirá que aumentemos nuestros conocimientos y descubramos nuevas verdades.
Las reglas del método pueden resumirse en cuatro fundamentales, enunciadas por Descartes en su "Discurso del método":
1. Regla (Evidencia) 
«No admitir jamás como verdadero cosa alguna sin conocer con evidencia que lo era: es decir, evitar con todo cuidado la precipitación y la prevención, y no comprender en mis juicios nada más que lo que se presentara tan clara y distintamente a mi espíritu que no tuviese ocasión alguna para ponerlo en duda»

Descartes es un precursor del método basado en la evidencia. Sólo acepta como verdadero lo evidente. Pero ¿Qué es evidente? La evidencia se produce sólo en la intuición, es decir, en un acto puramente racional por el que nuestra mente capta o "ve" de modo inmediato y simple una idea. La intuición es la captación intelectual inmediata de una idea. Inmediato implica que no hay una cadena deductiva de por medio y, por otra parte, que no hay mezcla con nada sensible (no median los sentidos o la experiencia para captar esa idea). Si lo que es evidente es lo que es intuido, ¿Qué es lo que la mente intuye? ideas claras y distintas.
Una idea es clara cuando podemos advertir todos sus elementos sin la menor duda (se opone a oscura).
La idea será distinta cuando aparezca claramente diferenciada, separada y recortada de las demás, de tal manera que no podamos confundirla con ninguna otra idea. (se opone a idea confusa).

La intuición intelectual se caracteriza por su indubitabilidad y exclusión total del error. Entre lo absolutamente falso y lo absolutamente verdadero no hay término medio. Algo es verdadero o falso. Descartes excluye los conocimientos que son únicamente probables. La certeza, como propiedad fundamental del saber, exige la desestimación absoluta de lo probable. Lo que no es claro y distinto (evidente) es confuso y oscuro debiendo ser rechazado como posible fuente de conocimiento.
La evidencia, como criterio de verdad, exige también que el conocimiento se retraiga a sus propios dominios y leyes, independientemente de lo que exista externamente a nuestra mente y su proceder. No hay posibilidad de experimentar una intuición sensible. Ésto no existe. Las ideas que provienen de la sensación son siempre oscuras y confusas.
Descartes llamó también "naturae simplices" o naturalezas simples a las ideas que poseen las características de claridad y distinción. Estas naturalezas simples son conocidas intuitivamente y constituyen los pilares sobre los que se asientan las verdades o ideas complejas. Por supuesto, Descartes sólo admite un reducido número de ideas simples (extensión, substancia, pensamiento, etc.). La mayoría de nuestras ideas son complejas, por lo que hay que encontrar la manera de reducirlas a ideas simples, por lo tanto, evidentes.
Descartes va cerrando el círculo: las naturalezas simples son, además, ideas innatas, es decir, ideas que están potencialmente en la mente y surgen con ocasión de determinadas experiencias.

Las ideas innatas son poseidas por todos los hombres por el hecho de ser racionales. No son ideas que se adquieran a través de la experiencia o el aprendizaje y tampoco dependen de la cultura o las condiciones históricas. Son verdades evidentes que se hallan en nuestras mentes, independientemente del tiempo, el lugar y la persona que las piense. Esto era necesario para poder garantizar un conocimiento evidente o cierto. Las ideas innatas garantizan la veracidad de nuestros conocimientos al convertirse en su verdadero y único sostén. Ellas mismas no necesitan (ni pueden) ser demostradas ya que caen fuera de la cadena de deducciones. El primer motor inmóvil que mueve sin ser movido queda transformado el las unidades simples de conocimientos que son la base de toda demostración sin ser ellas mismas demostradas por nada.
2. Análisis 
«Dividir cada una de las dificultades que examinase en tantas partes como fuera posible y como requiriese para resolverlas mejor»

Cualquier problema que tengamos que estudiar no es más que un conjunto vertebrado de ideas complejas. Analizar consiste en descomponer lo complejo en sus elementos simples, elementos éstos que podrán ser susceptibles de ser intuidos como ideas claras y distintas, esto es: evidentes.
Reducimos lo complejo a lo simple y, en el mismo movimiento, accedemos desde lo desconocido a lo conocido: las ideas innatas. Este procedimiento puede ser

3. Síntesis
«El tercero, en conducir por orden mis pensamientos, comenzando por los objetos más simples y más fáciles de conocer para ascender poco a poco, como por grados, hasta el conocimiento de los más compuestos, suponiendo incluso un orden entre los que se preceden naturalmente unos a otros".

Una vez que hemos llegado a los elementos simples de un problema hay que reconstruirlo en toda su complejidad, deduciendo todas las ideas y consecuencias que se derivan de aquellos principios primeros absolutamente ciertos. La síntesis es un proceso ordenado de deducción, en el que unas ideas se encadenan a otras necesariamente. En el proceso deductivo no sólo reconstruimos lo complejo a partir de sus elementos simples y verdaderos, sino que ampliamos nuestros conocimientos con nuevas verdades: de lo conocido (los elementos simples ) accedemos a los desconocido mediante un proceso ordenado y riguroso de concatenación de ideas.

La síntesis complementa al análisis y nos permite avanzar en la búsqueda de nuevas verdades.
4. Comprobación
«Y el último, en realizar en todo unos recuentos tan completos y unas revisiones tan generales que pudiese estar seguro de no omitir nada»

Se trata de comprobar y revisar que no haya habido error alguno en todo el proceso analítico-sintético. La comprobación intenta abarcar de un solo golpe y de manera intuitiva la globalidad del proceso que se está estudiando. Se parte de la intuición y a ella se vuelve.
Una vez comprobado todo el proceso, podremos estar seguros de su certeza.

La duda metódica

La Duda Metódica


La regla de la evidencia exige aplicar la duda metódicamente, es decir, dudar de todos aquellos conocimientos que poseemos y que no son evidentes. La búsqueda de alguna verdad evidente sobre la que levantar la filosofía, significa, pues, dudar de todos aquellos conocimientos que no sean intuídos con claridad y distinción:

1) Primero hay que dudar de todos aquellos conocimientos que poseemos a través de los
sentidos, pues éstos nos engañan muy a menudo y no es descabellado pensar que en realidad nos engañan constantemente.

2) Que los sentidos sean engañosos permite dudar de que las cosas sean en realidad tal y como las percibimos sensiblemente, pero no permite dudar de que las cosas sean reales, es decir,que existan fuera de mi mente que las percibe. En este punto, Descartes introduce un segundo motivo de duda: cuando soñamos, los objetos soñados se presentan con tanta viveza que los tomamos por reales, y sólo al despertar descubrimos que no existen fuera de nuestra mente soñadora. Del mismo modo, dice Descartes, pudiera ocurrir que nos estemos engañando al creer que las cosas que perciben nuestros sentidos existan realmente fuera de la conciencia; por tanto
no es del todo evidente que este mundo percibido por los sentidos exista en realidad, pues bien pudiera ser un simple sueño nuestro que sólo existe dentro de la conciencia.

3) Ahora bien, que no podamos saber con evidencia si nuestros conocimientos se
refieren a una realidad objetiva existente fuera de nuestro pensamiento o si son solamente algo que no existe más allá de nuestra subjetividad, no permite dudar de la verdad de ciertas ideas matemáticas cuya evidencia no depende de si realmente existe o no el mundo que nos muestran los sentidos, ni de si tiene las cualidades que los sentidos nos muestran. Verdades matemáticas como, por ejemplo, que los tres ángulos de un triángulo suman 180º, parecen absolutamente evidentes con independencia de si estamos despiertos o dormidos. Aquí Descartes introduce un
tercer y último motivo de duda: “Tal vez exista algún genio maligno de extremado
poder e inteligencia que pone todo su empeño en inducirme a error”. Esta hipótesis del “genio maligno” le permite a Descartes extender la duda sobre todos nuestros conocimientos, incluso sobre aquellos que parecen más verdaderos, como son los de las matemáticas, pues viene a decir que, tal vez, nuestro entendimiento es de tal naturaleza que siempre se equivoca cuando cree haber alcanzado alguna verdad.

EL MÉTODO CARTESIANO

El Método Cartesiano


Descartes comienza el Discurso del método diciendo:

La facultad de juzgar bien y de distinguir lo verdadero de lo ¡falso, que es propiamente lo que llamamos ‘buen sentido’ o ‘razón’, es por naturaleza igual en todos los hombres; por lo tanto,
la diversidad de nuestras opiniones no procede de que unos sean más racionales que otros, sino tan sólo de que dirigimos nuestros pensamientos por caminos distintos, y no consideramos las mismas cosas. No basta, ciertamente, tener un buen entendimiento: lo principal es aplicarlo bien
”.
La cuestión que Descartes se plantea es la construcción de un método que permita aplicar bien el “buen sentido” o “razón” que todos los hombres poseemos “por naturaleza”, o dicho de otro modo, método que nos permita “dirigir” bien nuestra facultad de conocimiento y aumentar nuestro saber.


El método ha de ser, pues, un “conjunto de reglas”, fáciles de usar y que permitan
aplicar bien nuestro “buen sentido” o “razón”, haciendo que se acreciente/progrese nuestro conocimiento con el descubrimiento de nuevas verdades.

Nuestra razón (=buen sentido) es capaz por sí misma de distinguir lo verdadero de lo
falso, sin embargo hay factores exteriores a ella (como una educación equivocada o las pasiones que asaltan el alma o la impaciencia por conseguir un resultado, etc.) que perturban su juicio y la llevan a cometer errores (= a tomar por verdadero lo que es falso). De ahí que sea necesaria la existencia de algunas reglas de acuerdo con las cuales guiar/aplicar las dos operaciones básicas de nuestra razón o entendimiento: la intuición y la deducción.

- Por intuición Descartes entiende una actividad puramente racional en virtud de la cual conocemos de modo inmediato (=sin necesidad de razonamiento alguno) la verdad de una proposición; verdad que se nos presenta con tal evidencia que no deja lugar a duda alguna.

- Por deducción, toda inferencia o razonamiento demostrativo en virtud del cual llegamos a concluir alguna verdad a partir de otras verdades ya conocidas.
El método cartesiano está inspirado en el que utilizan las matemáticas, que toman
como punto de partida axiomas evidentes para ir deduciendo teoremas.

En la 2ª parte del Discurso expone Descartes las 4 reglas del método:

1ª) Regla de la evidencia: no se debe aceptar como verdadera afirmación alguna cuya verdad no pueda ser intuída con absoluta evidencia. Dicho de otro modo: sólo hay que admitir como verdaderas aquellas afirmaciones que nuestro pensamiento intuye con tal claridad y distinción que no es posible dudar de ellas en absoluto.

2ª) Regla del análisis: hay que descomponer toda afirmación compleja (=no evidente) en tantas afirmaciones simples como sea necesario para intuir su evidencia.

3ª) Regla de la síntesis: hay que volver a unir mediante alguna cadena de deducciones las afirmaciones simples obtenidas tras el análisis, para conocer la relación lógica que las une en la afirmación compleja.
4ª) Regla de la enumeración: y, por último, hay que comprobar constantemente los pasos dados en el análisis y en la síntesis con el fin de estar seguros de no haber cometido ningún error en ellos.

Son cuatro reglas que persiguen un mismo objetivo: darnos la certeza (=seguridad racional) de que toda investigación científica o filosófica que las utilice alcanzará la verdad por difícil y compleja que pueda parecer. Así pues, nuestro conocimiento de la realidad ha de ser construído deductivamente a partir de ciertas ideas o principios evidentes. Tal método toma como ejemplo o modelo el que utilizan las matemáticas (partir únicamente de axiomas, que son verdades primeras y evidentes, para ir deduciendo de ellos teoremas).
Tal y como aconseja la 1ª regla no hay que admitir como verdadera ninguna afirmación
que no sea evidente, por eso Descartes comienza su filosofía con la duda.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Cómo citar Medios de Comunicación Social en la escritura académica

Cómo citar Medios de Comunicación Social en la escritura académica

Por Camille Gamboa, PR, SAGE EE.UU.
Si bien puede haber tomado un tiempo para muchos en el mundo académico a tomar en serio el mundo informal, impredecible y indiscriminado de los medios sociales, sitios como Twitter, Facebook, WordPress, Tumblr, YouTube, Instagram y Vine jugar tanto comunicativa y un papel constructivo en asuntos sociales importantes. Por ejemplo, sería difícil negar el impacto que la noticia enviada en 140 caracteres ha tenido en la empresa ,las elecciones políticas , e incluso la medicina y los conflictos armados . De hecho, los EE.UU. Biblioteca del Congreso está tomando suficientemente en serio las redes sociales para convertirse en el archivo permanente de Twitter.
Como parece que las redes sociales sólo jugarán un papel más importante en el futuro la investigación de todas las disciplinas, me llevó a hacer mi propia investigación sobre cómo los mensajes de Facebook, tweets, vídeos de YouTube, etc deben ser citadas en las publicaciones académicas. Me encontré con la siguiente tabla de TeachBytes que pensé que sería útil compartir con nuestros lectores conexión SAGE también (gracias, Aditi!):
Citaciones de Medios de Comunicación Social
El Manual de Estilo de Chicago
Dado que no se incluye en esta carta, he hecho un poco de investigación para tratar de encontrar la manera de citar los medios de comunicación social, siguiendo el Manual de Estilo de Chicago . No he podido encontrar guías oficiales para Facebook, Twitter y Youtube, pero aquí está una lista de lo que me he encontrado a continuación:
Publicaciones:
Apellido Nombre, "Título del Blog Publicar entrada", el título o la descripción del blogcon (blog), Fecha de envío, url.
* Tenga en cuenta - "(blog)" no tiene que ser incluido si la palabra "blog" es parte del nombre del blog ya.
Las citas de publicaciones en el blog son parte de las notas y no se incluyen en la bibliografía, a menos que se citan con frecuencia en un papel.
Mensajes de correo electrónico:
Nombre y apellido, correo electrónico a XX, Fecha.
Citaciones de correos electrónicos son generalmente realizadas en una nota y rara vez aparecen en la bibliografía. Direcciones de correo electrónico no deben ser incluidos.

Voy a seguir para controlar las nuevas ediciones de los diferentes manuales de estilo para las actualizaciones de redes sociales, y si alguno de ustedes tiene algo diferente que compartir, no dude en dejar comentarios en el cuadro de abajo.

martes, 17 de septiembre de 2013

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